Cruzadas Mendevianas

Hasta la fecha, cuatro cruzadas se han lanzado contra los demonios de la Herida del Mundo, y mientras todas han tenido variados niveles de éxito y fracaso, ninguna ha sacado de Golarion a los ejércitos de Deskari, el Señor de las Langostas.
He aquí una breve historia de la guerra:

Primera Cruzada (4622 RA-4630 RA): A pesar de que un generoso número de guerreros santos fueron a ayudar a Sarkoris durante los primeros años luego de la apertura de la Herida del Mundo, la iglesia de Iomedae no declaró la Primera Cruzada hasta 4622 RA, mientras las repercusiones de la muerte de Aroden atrasaron significantemente la habilidad de responder a la creciente crisis. Cuando la primera cruzada llegó a Mendev, los demonios ya habían tomado el control de Sarkoris central hace mucho, y también habían tomado significantes porciones de Mendev.
La Primera Cruzada impulsó a los defensores de Sarkoris y Mendev, aumentando su cantidad y moral, y el súbito aumento en fuerza de sus enemigos agarró a la horda demoníaca desprevenida, causándoles su retirada de vuelta hacia los Montículos del Norte. Con Mendev y el sur de Sarkoris liberado, los cruzados permanecieron en la región para ayudar a reconstruir—una oferta que Mendev agradecidamente acogió, pero también una que los huraños y soberbio clanes de Sarkoris de mala gana aceptaron. Los años que vinieron después los demonios estaban satisfechos enfocando su ira sobre los Montículos del Norte de Sarkoris, batallando principalmente contra los clanes Sarkorianos, quienes desesperadamente intentaban reclamar sus tierras ancestrales, mientras que Mendev permaneció relativamente sin molestias.

Segunda Cruzada (4638 RA-4645 RA): Cuando una segunda ola de demonios erupcionó desde la Herida del Mundo en 4636 RA, los cruzados se habían asentado en sus nuevos hogares en Mendev. Una vez más tomaron armas contra los demonios, esperando una corta serie de luchas, y jactándose que esta vez sacarían a los demonios de vuelta hasta los mismos bordes de la Herida del Mundo. Pero sus expectativas no dieron fruto. Esta vez, los demonios que vinieron desde la Herida del Mundo no sólo eran más numerosos—sino también más preparados. En lugar de la típica errática, caótica, y egoista turba que los cruzados habían enfrentado antes, los merodeadores demonios eran ahora legiones guiadas por poderosos comandantes. Bajo la dirección de sus comandantes, los demonios orquestaron grupos de ataque, se teletransportaban detrás de líneas enemigas, llevaban a sus enemigos contra sus filas de ataque, y luego aplastaban a sus oponentes entre ellas. Los ejércitos de la Marilith Aponavicius capturaron la ciudad de cruzados de Drezen utilizando tales tácticas, forzando a la iglesia de Iomedae a llamar a una Segunda Cruzada.
Aún con la afluencia de las tropas de la Segunda Cruzada, rápidamente fue aparente que los demonios iban a ganar. Afortunadamente para Mendev, los demonios centraron la masa de su devastador ataque hacia el oeste y el sur. La inminente pérdida llevó a los líderes de los Cruzados Mendevianos a tomar una fatídica decisión—retirar el apoyo a Sarkoris, permitiendo que el ejército de demonios descienda sobre lo que quedaba de tal nación, y en lugar de eso concentrar sus esfuerzos en levantar piedras custodias a lo largo de los ríos Sellen Oeste y Moutray. El precio de sus acciones fue alto, pero, al encenderse vivas las piedras custodias, los menhires contuvieron a los demonios dentro de la perdida Sarkoris y salvaron a decenas de miles de morir de una manera espeluznante. A pesar de este éxito, la pérdida casi total de Sarkoris es generalmente reconocida como la última piedra en una cruzada desastrosa.

Tercera Cruzada (4665 RA-4668 RA): Ahora contenidos adentro de Sarkoris por una combinación de las piedras custodias, la presión aumentada de parte de los Señores de los Mamuts, y la distracción de una nación entera para saquear, los demonios continuaron presionando contra las fronteras pero lucían grandemente satisfechos de jaranear en su reino capturado. Mientras tanto, los Cruzados Mendevianos crecieron más y más corruptos—en parte debido a las sutiles maquinaciones del culto de Baphomet, el cual había infiltrado numerosas compañías y fes a través de Mendev, pero también porque al estar afligida en recursos, la iglesia de Iomedae había grandemente aceptado miembros no tan confiables en sus esfuerzos para la guerra. La iglesia lanzó la Tercera Cruzada principalmente como un intento para estimular a los Cruzados, pero mientras su enfoque crecientemente se tornó hacia autodestructivas cazas de brujos y riñas internas, la cruzada colapsó bajo su propio peso corrupto. Ultimadamente, la Tercera Cruzada logró muy poco dentro de la Herida del Mundo—salvo por deleitar y entretener a los demoníacos amos de Sarkoris.

Cuarta Cruzada (4692 RA-4707 RA): Después de décadas de mando Abismal, una nueva adición a los ejércitos de demonios llegó en la forma de Khorramzadeh, el Rey Tormenta. Los eruditos de la guerra se dividen entre si el Rey Tormenta estuvo gobernando desde Iz todo este tiempo, o si él fue el último en arribar sobre la región. Independientemente de esto, el primer ataque del Rey Tormenta en la frontera resultó en un evento no menos catastrófico que el cuarteamiento de la piedra custodia de Kenabres. La ferocidad de este ataque agarró a los cruzados desprevenidos, pero al final, la piedra custodia aguantó. En respuesta a esto, la iglesia de Iomedae llamó a la Cuarta Cruzada. Esta cruzada probó ser la más larga y agotadora de todas, durando 15 años y terminando por agotamiento de guerra más que por cualquier otra cosa. Los demonios perdieron muy poco, y en los años que siguieron desde la lloricona conclusión de esta cruzada, la moral a lo largo de las fronteras con la Herida del Mundo ha llegado a lo más bajo en toda la historia.
Las justas fuerzas de Mendev se miden contra las hordas demoníacas de la Herida del Mundo

Cruzadas Mendevianas

La Ira de los Justos ihatelucho